Este blog está dejando de tener sentido. La diferencia principal entre una página web convencional y un blog está en la interactividad con el usuario. Es decir, que yo publico contenido y luego puedo recibir vuestros comentarios, críticas, respuestas, consejos, etc. Sin embargo, sólo hay dos personas que participan de vez en cuando. El resto os pasáis por aquí, leéis algo y os vais. Ni siquiera os dignáis en hacer un click en una de las opciones de las votaciones que pongo. No me creo que nadie de las más de 100 visitas mensuales que recibo tenga nada que decir o ninguna opción que votar.
En fin, a lo que iba. Que paso, que estoy hasta las narices. Que voy a dejar de publicar contenido interactivo. No voy a quitar los comentarios, por si las dos únicas personas que comentan de vez en cuando aún quieren seguir haciéndolo, pero han dejado de tener sentido. Quito también la ‘amenaza’ para los que no comentan, porque está visto que no surte efecto alguno. Quizá llegue un día en que recupere la fe en los lectores, pero hoy por hoy, está perdida sin remisión.
Un saludo depresivo.

