DIC 26

Y quien todavía no se haya dado cuenta, está más jodido de lo que piensa…

Suben los precios de todo. Productos de primera necesidad, de segunda… dentro de poco nos cobran por aire respirado. Mientras, nuestro gran ministro Solbes dice que no sabemos lo que vale un euro, que no lo tenemos ‘interiorizado’. Claro que lo sabemos. Sobre todo porque se va volando tan pronto como vino.

Los mileuristas lo tenemos aún más jodido. No podemos comprarnos una casa sin haber ahorrado unos 4 añitos (cuenta vivienda) y, aún así, no podemos hacerlo si nos vamos solos. Bueno, en el supuesto de querer aspirar a una vivienda mínimamente digna. Si te da igual vivir en un zulo de 30 metros (o menos), claro que puedes. Llegarás jodido a fin de mes, pero llegarás. Si queremos comprarnos un coche nuevo, estamos jodidos y se nos acabó el ahorrar para la casa. Sin embargo, no podemos quejarnos, porque entre los jóvenes los mileuristas somos los privilegiados…

Cada vez muere más gente en la carretera, mueren más mujeres a manos de sus parejas y hay más violencia y delincuencia en general. Además, nos estamos cargando el planeta. Somos unos desagradecidos.

Pero ahora es navidad. Y todos nuestros males no son tales hasta que pasen las fiestas. Nos olvidamos de nuestros sueldos de mierda y gastamos lo que no tenemos en comidas, cenas y regalos. Luego llega la cuesta de enero, claro. Y la de febrero también, panda de inconscientes… Putas fiestas de mierda… Falsedad por todas partes, sonrisas de madera que desaparecen a primeros de enero y volvemos todos a estar jodidos como el resto del año. Si es que la navidad no es buena…

A partir de este trimestre los niños ya no sacarán ceros. Vamos a dulcificarles la vida, que ya vendrán los palos luego. Vamos a regalarles puntos, aunque no hayan hecho nada en absoluto. Así no se deprimirán y nos demandarán a nadie. Además, los padres también estarán más contentos. Porque, de todas formas, ahora les han quitado el derecho de educar a sus hijos con algún que otro cachete, si lo veían necesario. Y, al mismo tiempo, esos pobres padres están indefensos ante sus hijos, si a estos les da por ser violentos y agresivos. Eso unido a que los jóvenes de hoy en día no le tienen respeto a nada ni a nadie (mucho menos a sus padres y sus mayores) da como resultado una bomba de relojería que sólo es cuestión de tiempo que explote reventándolo todo. Vamos camino de nuestras propias tragedias como las de EE.UU.

Los políticos van a su puta bola, sirviendo a sus propios intereses. Más de millón y medio de firmas contra el canon no significan nada para nuestros gobernantes cuando suciedades como la $GA€ a golpe de talonario va sembrando FUD (Fear, Uncertainty and Doubt - «miedo, incertidumbre y duda»), atacando a inocentes bloggers y usuarios para conseguir desviar la atención de que se está forrando a nuestra costa. Está claro que en esta sociedad de mierda gana quien va a su bola, mira sólo por su ombligo y pisotea a todos los que puede en su camino hacia el $.

En este mundo de mierda vivimos. Un mundo donde si puedes vivir haciendo lo que te gusta eres un afortunado (y, probablemente, no te lo mereces). Los dibujantes que no tienen la suerte de trabajar en alguna gran editorial o algo parecido están jodidos y condenados a vivir para trabajar. Los informáticos estamos ahogados en el mundo de la consultoría, un mundo donde unos hijos de puta se quedan con parte de mi sueldo sólo por haberme hecho una entrevista, haberme mentido y haberme engrilletado a una multinacional de mierda que me paga poco y que me trata como si fuera una mesa.

Vivimos en un mundo de mierda. Yo ya me he dado cuenta. ¿Y tú?