Por si alguno se lo preguntaba, tengo malas noticias: sigo vivo
Aquí estoy de nuevo, tras el corto periodo vacacional. Nada más llegar al curro, un compañero me ha puesto al día. Me ha estado contando cosas que han ocurrido en mi ausencia y tal.
Lo más interesante, la frase del día que se puede leer también en mi twitter:
“De vuelta al curro… Nos proponen horario de 9 a 21 porque nosotros lo valemos. No sé si dar las gracias o los 15 días de preaviso…”
Ya estamos con las mierdas típicas de: “necesitamos un esfuerzo”, “es para evitar tener que quedarnos dentro de uno o dos meses hasta las 5 de la mañana” y cosas parecidas. Tenemos que hacer horario de 12 horas y encima dar las gracias. Todo menos retrasar las fechas de entrega que todos sabemos (yo creo que hasta el cliente) que no las cumplimos ni de coña.
Cuando tengamos la reunión no me pienso callar… Va a quedarse hasta las 21 todos los días Rita…



January 9th, 2008 a las 15:46
Has vuelto para el mundo, pero para mí te has ido
Me gustaría dar marcha atrás para volver a estos días pasados y estar contigo, otra posibilidad es acelerar el tiempo y que llegue ya el momento de volver a verte. Pero me temo, que ninguna de las dos opciones se va a cumplir, y me tengo que resignar a esperar.
Espero y deseo que ese horario del que hablas no llegue a ser real. Ojalá te cundan tus jornadas de trabajo para no llegar a ese punto.
Te quiero my love y te echo de menos.
January 13th, 2008 a las 19:13
Pero… ¿ esas jornadas “opcionales” son pagadas?
Suerte
January 13th, 2008 a las 23:48
Qué va, Mora, no se pagan. Pero luego te dan una palmadita en la espalda y te dan las gracias, y eso llena más, por supuesto. Hasta llena más el frigorífico y el coche de gasolina, no te digo más…
No, ahora en serio, mi jefe dice que es una de las ventajas de estar en una empresa grande. Lo peor es que lo dijo todo serio, ¿sabes?
Pero no os preocupéis, que ya estoy buscando alternativas: me voy a prostituir. Así dejaré de sentirme una puta para pasar a serlo y quizá incluso se pague mejor, quién sabe…