Porque te pueden tomar el pelo, como a mí.
Me gusta mucho esa tienda. Suelen tener todos los artículos rebajados al menos un 5% con respecto a otras tiendas. Y, aunque sea poco, con un sueldo de mileurista, cada euro cuenta. Y me resulta muy cómodo comprar por internet. No te tienes que mover del sitio para buscar, comparar precios y elegir. Luego, si compras online, te lo mandan a casa o a donde quieras, con lo cual no te tienes que mover para nada. Hace ya bastante tiempo que me hice una cuenta en la web de la fnac y les he comprado muchas cosas, incluyendo una que rozó los 100 euros.
Nunca he tenido problemas ni con los pagos, ni con los envíos, ni con los productos recibidos. Es más, una cosa que me gusta mucho es que te envían sms para avisarte de cuándo te lo van a mandar, por si puedes hacer algo para que haya alguien en casa cuando llegue. Además, si no quieres pagar gastos de envío, puedes pedir que te lo manden la tienda fnac que prefieras.
Y me mandan publicidad y ofertas continuamente. A veces pico y compro cosas que no estaba buscando o que no pretendía comprar. Y llegamos al caso problemático.
Me mandaron un correo de estos publicitario con una oferta que me interesó: me regalaban los gastos de envío. Cojonudo. Así que, hice mi pedido. Pero me olvidé. Y el pedido era un regalo para mi novia. Otra cosa chula es que puedes indicar que el envío es un regalo y entonces te quitan el precio y te permiten escribir una nota de felicitación. Así lo hice. Y avisé a mi novia de que le llegaría un ‘algo’. Pero no llegaba y, tras tres semanas de espera, cosa nada normal, me metí en la web para ver el estado del pedido. ‘Cancelado’, decía. ¿Cancelado por quién? Por mí no, desde luego. Así que me puse -bueno, me quise poner- en contacto con ellos.
Me metí en su web y estuve navegando un buen rato, pero no encontré una sola dirección de correo electrónico o número de teléfono para ponerme en contacto con los responsables de la web o con algún departamento de atención al cliente de la venta online. Así que busqué el correo de una de las tiendas y les pedí que si no eran ellos a quien tenía que remitir mis dudas, que lo reenviaran o me dijeran a quien mandarlo. Lo reenviaron. Y me contestaron en seguida. La razón era que habían tenido problemas para cobrarme. Normal. Un pedido de -cielo, no leas esto- menos de 20 euros es complicado de cobrar cuando tienes cerca de 3.000 euros en la cuenta. Que me pusiera en contacto con mi banco. Y que si quería, podía volver a hacer el pedido sin ningún problema.
Claro. Hice aquel pedido porque me ahorraba los gastos de envío. Si lo vuelvo a hacer, estoy seguro de que me los cobrarán. Porque, de hecho, contesté al correo y les dije que no entendía por qué había problemas precisamente con ese pedido cuando había hecho otros antes, algunos de bastante más cuantía, y nunca había tenido problema. Yo supongo que el problema era los gastos de envío gratis. Ahora podría volver a hacer el pedido, pero paso. No me ha gustado esto. Y menos que aún estoy esperando respuesta a mi último correo donde les preguntaba si me cobrarían los gastos de envío si hacía uno nuevo. Ese silencio quiere decir “Claro, gilipollas, nunca te vamos a regalar los gastos de envío, ¿te crees que vivimos del aire?”, más o menos.
¿Consecuencia? De momento no les voy a hacer ese pedido. No me sale de los cojones -hablando claro-. Y me estoy pensando volver a comprarles algo, a pesar de lo mucho que me gusta la fnac. Incluso había decidido hacerme la tarjeta del club de la fnac y se me han quitado las ganas. Creo que no son formas de tratar a un cliente decente -no me atrevo a decir bueno porque tampoco he comprado tanto-.
Así que, querido lector, ten cuidado con la Fnac.



April 6th, 2008 a las 22:31
La Fnac siempre me pareció una tienda respetable en el sentido de que no suele tener problemas al respetar las ofertas que hace. Tal vez el problema sea del banco. Yo una vez pagué un billete de avión y me mandaron el ticket online. Luego a llegar al aeropuerto, me dijeron que mi billete no era válido, que me habían mandado un correo diciendo que hubo un problema con el Banco. Al igual que tú, yo tenía dinero suficiente en la cuenta, y sin embargo el Banco rechazó la transferencia. El email que me mandaron me lo filtró gmail como spam, así que me quedé sin ir de viaje. Menudo cúmulo de despropósitos xD
April 6th, 2008 a las 23:25
Joe, vaya movida.
Lo mío, afortunadamente, no ha sido tan grave. Al final he terminado comprándolo -La película de Las 13 Rosas, ya se puede decir ahora que la tiene mi niña
- en la Fnac de Callao.
Pero sí me ha parecido un poco sospechoso que justamente haya fallado el pedido en que me regalaban los gastos de envío. Alguno dirá que puede haber sido casualidad, pero es que no creo en las casualidades…
Además, en el último e-mail les dije que claro que podía volver a hacer el pedido. Pero les hice una pregunta: “¿A que si lo vuelvo a hacer no me seguís regalando los gastos de envío?”. No se han dignado a contestarme. El problema ya está resuelto. Si el cliente sigue descontento, les da igual. Total, ni siquiera era una gran venta. De hecho, al final he vuelto a caer. Les tiene sin cuidado. Seguro que esto me pasa en el Corte Inglés y me regalan los gastos de envío o incluso el artículo entero…
En fin…
April 11th, 2008 a las 8:11
Pues habría que ver si el C.I. hace eso que dices…
Si ya lo hubieras comprado, y estás descontento, sí me creo que hagan lo que quieras, pero si ni siquiera has llegado a realizar la compra, y no quieren que los gastos de envío sean gratis para un pedido pequeño como el que solicitaste, puede que te ignoren igualmente. Yo no pongo la mano en el fuego por nadie, no, porque al final me termino quemando… Sólo se sabrá si un día regalasen los gastos de envío y solicitas un pequeño pedido, te lo anulan “casualmente” y tú reclamas…
¿Sucederá algún día?
We’ll have to wait for that
April 11th, 2008 a las 8:44
No sé, el Corte Inglés hace cualquier cosa por no perder un cliente. Me convencieron de eso cuando hice el cursillo de vigilante en Prosegur…