Havoc se acerca
ABR 11

He actualizado un poco la página de Yo, Ahora ;)

A parte de eso, en esta entrada voy a hablar brevemente de Python y CakePHP.

Ya en su momento cuando pensé que era buena idea aprender a usar algún framework para PHP estuve mirando cuál era el mejor según la comunidad de programadores. Pero, como suele ocurrir, no había un ganador claro. Al final me decanté por el Zend Framework porque está programado por la misma gente que desarrolla el propio PHP y pensé que quién mejor que ellos para hacer un framework para su propio lenguaje. El problema que tiene el Zend Framework es que tiene unos requisitos un tanto tocapelotas a la hora de encontrar un hosting que los cumpla. Los hosting baratillos -como el que me he pillado- no suelen cumplirlos, siempre les falta algo. Y es una jodienda, porque a parte de aprender a usar este framework quiero también crear alguna aplicación que alguien pueda usar. Y para pruebas me vale de sobra un servidor local, pero nadie más que yo podrá usar esa aplicación. A no ser que monte un servidor en mi portátil, cosa que no se me pasa por la cabeza.

Así que, un poco cansado de este asunto, he decidido probar CakePHP, el otro gran framework para PHP -que yo sepa-. De momento estoy leyendo un poco cómo va, qué tiene, qué puede hacer, etc. y tiene buena pinta. Parece que no es tan exquisito como el de Zend y lo voy a poder utilizar en mi hosting. A ver si hay suerte. Ya os contaré.

Y he estado leyendo un poco sobre Python. La gente de Google ya me ha dado luz verde para probar su Google App Engine, pero resulta que el único lenguaje de programación que soporta la plataforma, de momento, es Python. Hay rumores de que pronto van a permitir otros lenguajes y que los que se barajan son Perl y Java. La verdad es que ahora mismo me da bastante pereza aprender un lenguaje nuevo desde cero, así que estaría muy bien que permitieran escribir las aplicaciones en Java o incluso PHP. Me da que Python no va a llegar a ser uno de mis lenguajes, al menos de momento.

ABR 11

…por mi pobre Creative :’(

Ayer murió definitivamente después de agonizar durante poco menos de 24 horas. No sé cómo ocurrió, desde luego no me lo esperaba.

Todo comenzó anteayer cuando volviendo a casa después de una dura jornada de trabajo intenté encender el mp3 -un Creative Zen Microphoto que parece ya extinto, porque no aparece en la web de Creative-. Se encendió como siempre y llegó a la pantalla donde se reproduce la música, pero no sonaba nada. Ya alguna vez se me había quedado colgado y me había tocado quitar la batería para ‘reiniciarlo’, así que eso hice. Sin embargo, esta vez se quedó atascado mucho antes, en la segunda pantalla que aparece: fondo negro y en blanco el logo de Creative. De ahí no pasaba. Me tiré casi todo el viaje a casa quitando la batería y volviendo a intentar que arrancara, pero no hubo manera. Al final me rendí.

Cuando llegué a casa, probé con una batería de repuesto que había comprado hace algún tiempo y que no había usado aún. Aunque estaba casi seguro de que no era problema de la batería, tenía que intentarlo. Siguió igual. Probé a conectarlo al PC, con la esperanza de que reaccionara. Pero nada. Me dio una falsa esperanza porque la primera vez que lo enchufé me saltó la ventanita de la reproducción automática del XP preguntándome qué quería hacer con el nuevo dispositivo conectado. Intenté abrir los programas que venían con el reproductor, pero no se abrían. Desenchufé el mp3 y se abrieron los dos a la vez. Mala señal.

Ayer por la tarde hice una última prueba, pero seguía igual. Salvo que aparecía algo nuevo, un aviso de batería baja. Pensé que quizá se había arreglado y lo conecté al PC para que se cargara un poco. Pero terminó de morir. Ya ni siquiera aparece el logo de Creative, no hace nada. Aunque la pantalla se enciende, cosa que se nota mirándola desde determinado ángulo.

Así que, ya es oficial: mi reproductor mp3 de Creative ha muerto.

De momento voy tirando con mi móvil. Como tengo una tarjeta de 1 GB, le metí algunas canciones -concretamente, la discografía de Efecto Mariposa-. Y lo uso como reproductor en el tren. En el curro he metido algo de música para escucharla también. Y ayer y anteayer por la noche estuve buscando un sustituto para mi Creative. Después de mucho dar vueltas y mucho buscar, el que más me gustó fue el Creative Zen de 16 GB, un reproductor mp4 que reproduce también vídeo, que tiene pantalla panorámica, ranura de expansión para memoria, radio… Estaba muy bien. Y cuesta exactamente lo mismo que me costó mi viejo y difunto Creative hace ya casi dos años. Estuve buscando la forma de ahorrarme unos euros comprándolo por ahí. En Amazon de EE.UU. me salía por unos 120 euros, que era un ahorro de 80 respecto a lo que encontraba por aquí. Pero después de registrarme, durante el pedido me dicen que no me pueden hacer un envío internacional. Su puta madre…

Estuve mirando también los iPods, el iPod Touch… Pero son más caros que el Creative que había visto. Así que, al final he decidido que no me voy a comprar otro. Voy a funcionar con mi móvil. Y he tomado esta decisión por varias razones. En primer lugar, por materia económica. Acabo de comprar una televisión para mis padres y luego una Wii y un segundo mando completo -Wiimote + Nunchuk-. Todo sumado supone un total de casi 1.000 euros. Se supone que mi hermano me tiene que pagar la mitad de la tele y de la Wii, pero me la ha jugado. De momento la tele dice que me la pagará, pero que espere, que le dan ahora el coche nuevo, que a ver el seguro, que tal y que pascual. Pero la Wii ahora dice que no me la va a pagar. Que no va a jugar. Y que no le pregunté que si la comprábamos a medias, cuando precisamente la he comprado por eso mismo, porque me iba a pagar la mitad. Ten hermanos para esto. Pues espero que no me venga reclamando un regalo por su cumpleaños, que es mañana. Ya me he gastado 155 euros extra por su culpa. Su regalo es no tener que pagarme la mitad de la consola y del segundo mando. Manga webos…

Además, me parece que ir escuchando música con el móvil es una ventaja, porque si me llaman puedo contestar con sólo pulsar un botón y si me mandan un mensaje me entero seguro. Así que, de momento, mi fiel Nokia N70 va a sustituir a mi Creative.

¡El reproductor ha muerto! ¡Larga vida al reproductor!

P.D.: para los que no entiendan la frase anterior, les diré que tiene que ver con una época en la que la sed de poder era tal que se asesinaba a un rey para que otro ascendiera al trono. Estos reyes no morían nunca por causas naturales, sino que eran asesinados por sus sedientos sucesores. Ha sido un pequeño homenaje. La frase original era: ¡El rey ha muerto! ¡Larga vida al rey!

Nunca está de más un poco de culturilla, ¿no? :P

P.P.D.: no estoy muy seguro de lo que acabo de contar en la post-data. Si alguien tiene a bien corregirme o confirmarme, lo agradecería ;)

ABR 9

Una nueva idea chorra. Si es que no paro… He creado una página de estas de Wordpress para mostrar a los lectores más curiosos/morbosos lo que estoy haciendo actualmente. No tiene por qué ser ahora -de hecho, es imposible que esté haciendo ahora todo lo que ahí pone-, ni siquiera hoy. Sino, simplemente, en la actualidad. Puede que la última vez que lo haya estado haciendo, leyendo, etc. haya sido hace unos días. O puede que sea dentro de otros pocos días. La cuestión es que es más o menos ahora. Son cosillas como qué estoy dibujando, leyendo, programando… Así, todo aquél que quiera podrá estar un poco al tanto de a qué dedico mi tiempo ;)

Vais a flipar con lo variable que soy -es decir, lo rápido y a menudo que cambian las cosas que estoy haciendo- y, sobre todo, la cantidad de cosas que hago… :P

ABR 9

Tengo que confesarlo. No he podido aguantarme más y al final lo he hecho: me he comprado un hosting…

Ya comenté hace algún tiempo que estaba pensando en hacerlo. Finalmente me he decidido. Son 1500 GB de espacio en disco -no leéis mal y no me he equivocado: 1,5 TB- miles de cuentas de correo, 100 bases de datos y montones de más cosas. Además, como me lo he cogido para un año, me han regalado un dominio. Mola.

Lo primero que he hecho ha sido instalar Wordpress, pero antes de mostrarlo al mundo tengo que jugar un poco con los subdominios. Porque de momento sólo se ve accediendo a dominio/blog y lo que quiero es que se vea en blog.dominio. No puede ser tan difícil, será cuestión de probar cosillas.

En principio el hosting me lo he pillado para montar un blog más técnico que éste -que no lo es demasiado-, para hablar de informática y de programación. Pero este no lo voy a cerrar, ni lo voy a mover -Mora me deja seguir en su red-, ni voy a dejar de actualizar al ritmo actual -cuando me viene en gana es el ritmo actual :P -. Así que, la única diferencia será que tendré dos blogs. Bueno, y que probablemente las entradas de tecnología, informática y programación las escribiré en el otro, aunque aquí meteré entradas de aviso.

Pero, claro está, no tengo pensado llenar todo ese espacio con un blog. De momento, no tengo muchas cosas pensadas, pero algo casi seguro es que alojaré el blog de mi novia sobre bases de datos. Y luego, por supuesto, todas mis aplicaciones chorras y mis pruebas irán allí de cabeza. Ya os iré comentando, tanto por aquí como por el nuevo blog ;)

Bueno… deseadme suerte :P

ABR 8

Ha nacido un nuevo servicio de Google. En esta ocasión, quieren ponérnoslo fácil a los desarrolladores de aplicaciones web -yo me incluyo, aunque de momento sea amateur :P -. Google App Engine es un motor para que desarrollemos aplicaciones web que se ejecuten en el entorno de Google. Ellos ponen el servidor -500 MB por cuenta, de momento- y el ancho de banda -según la página oficial, suficiente para recibir 5 millones de páginas vistas al mes-. Aunque de momento lo único que hay disponible es una ‘preview release’.

Parece sencillo, aunque no he podido probarlo aún. En teoría, te bajas el SDK (Software Development Kit), te curras tu aplicación, la subes y a correr. Según Google, este nuevo servicio ha nacido para que tú sólo tengas que preocuparte de la parte del código; el tema del mantenimiento del servidor corre por su cuenta.

Yo no sé vosotros, pero yo ya me he registrado y estoy deseando que me presten esos 500 MB para probar este nuevo servicio…

ABR 8

¿Un avance? ¿Un atraso? ¿Un nuevo método de control? Pues yo creo que un poco de todo…

Este sábado fui con mi madre a una comisaría de mi ciudad a hacernos el nuevo y flamante DNI electrónico. No tardaron mucho, unos 15 minutos calculo. El hombre que me atendió fue muy amable, contestando a todas mis preguntas (soy muy curioso) con todo lujo de detalles. Incluso se ofreció a desmontar mi antiguo DNI para que viera cómo está hecho. Pero preferí no presenciar una escena tan cruda -pobre trozo de plástico, él no tiene culpa de nada y después de tanto tiempo juntos, le he cogido aprecio-.

Entre las cosas que le pregunté, una fue las funciones que tenía el DNIe. Me dijo una serie de cosas que se van a poder -o se pueden, no estoy seguro- hacer: para identificarse en la consulta del médico -por ejemplo- y que tengan automáticamente tus datos sin que el médico tenga que teclear nada; identificación en -por ejemplo- chats; para autenticación en páginas en que la seguridad sea importante, como las de los bancos; etc. Todo cosas chulas.

Y en su momento no le di demasiada importancia, pero luego he vuelto a pensar en ello y he caído en la cuenta de que en el futuro, cuando este DNIe sea obligatorio para todos, vamos a estar mucho más controlados de lo que lo podamos estar ahora. Sin ir más lejos, eso que a priori puede parecer tan buena idea como que la gente se identifique en un chat -pensando en la seguridad de los más pequeños-, a mí me pone los pelos de punta ahora que lo miro con más detenimiento.

Y me imagino un futuro en el que no puedes acceder a Internet sin introducir tu DNIe en el teclado. De esta forma el gobierno sabría exactamente qué haces cuando te conectas: si chateas, si ves porno, si te descargas ficheros del eMule, si tienes un blog, si comentas en foros… todo. Al principio, seguro que lo meten un poco con calzador con la excusa de la seguridad. “Así cogeremos a los pederastas o a los terroristas o a los suicidas antes de que sea demasiado tarde” nos dirán. Y la mayoría de la población se lo tragará y dirá que vale, que le parece bien. Pero de pronto un día te encontrarás con que tienes una denuncia de la $GA€ por descargar canciones de su repertorio del eMule -que mira que hay que tener mal gusto, pero puede ocurrir-. Tendrían archivados en enormes bases de datos todas nuestras costumbres, nuestros gustos, nuestras páginas favoritas… Y en función de toda esta información, nos clasificarían: potencialmente peligroso, maleable, detener por precaución…

Quizá me esté poniendo un poco paranoico, pero es que he terminado muy recientemente el libro 1984 y, claro, tiene sus consecuencias.

¿Tendré razón? ¿Vosotros qué opináis? Yo estoy empezando a preocuparme muy mucho por mis libertades de cara a Internet…

ABR 6

O, al menos, eso parece.

Me acabo de actualizar a la versión 2.5 de Wordpress y, de momento, parece que no hay ningún problema ni se me ha perdido nada. Esperemos que siga así.

Mora me comenta que él ya lo ha estado probando y que ha tenido problemas con la galería de imágenes. Yo no creo que tenga problemas porque las imágenes las subo a flickr, así que…

A medida que vaya probando cosas, iré comentando por aquí ;)

ABR 6

Vamos, que me están tocando los cojones. Demasiado. Y, como todo el mundo sabe: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Así que, desde aquí voy a hacer un llamamiento público por la buena salud de mis partes pudendas y, así mismo, por la de aquél que me las toque más de lo necesario y consentido:

NO ME TOQUEN LOS COJONES, GRACIAS

Al parecer ahora Google obliga a que todos los sitios que incluyan publicidad AdSense metan en alguna parte una política de privacidad que nadie se va a leer, pero sin la cual Google coge y te toca los cojones. Mejor ponerla, entonces.

En realidad, a mí este problema no debería afectarme, porque no tengo publicidad de Sir Google. Pero estoy en la red de los pobres y la generosidad del señor Mora tiene sus límites. Esto quiere decir que a cambio del hosting de mi blog el buen hombre sólo me pide poner su publicidad en mi blog. Y ahí está. Así que, por si a los señores de Google o a cualquier otro que venga tocando los cojones le interesa, he aquí SU política de privacidad. SU publi, SU política. Y a mí me gusta. Así que, hala, a tocar los cojones a otra parte.

ABR 3

Porque te pueden tomar el pelo, como a mí.

Me gusta mucho esa tienda. Suelen tener todos los artículos rebajados al menos un 5% con respecto a otras tiendas. Y, aunque sea poco, con un sueldo de mileurista, cada euro cuenta. Y me resulta muy cómodo comprar por internet. No te tienes que mover del sitio para buscar, comparar precios y elegir. Luego, si compras online, te lo mandan a casa o a donde quieras, con lo cual no te tienes que mover para nada. Hace ya bastante tiempo que me hice una cuenta en la web de la fnac y les he comprado muchas cosas, incluyendo una que rozó los 100 euros.

Nunca he tenido problemas ni con los pagos, ni con los envíos, ni con los productos recibidos. Es más, una cosa que me gusta mucho es que te envían sms para avisarte de cuándo te lo van a mandar, por si puedes hacer algo para que haya alguien en casa cuando llegue. Además, si no quieres pagar gastos de envío, puedes pedir que te lo manden la tienda fnac que prefieras.

Y me mandan publicidad y ofertas continuamente. A veces pico y compro cosas que no estaba buscando o que no pretendía comprar. Y llegamos al caso problemático.

Me mandaron un correo de estos publicitario con una oferta que me interesó: me regalaban los gastos de envío. Cojonudo. Así que, hice mi pedido. Pero me olvidé. Y el pedido era un regalo para mi novia. Otra cosa chula es que puedes indicar que el envío es un regalo y entonces te quitan el precio y te permiten escribir una nota de felicitación. Así lo hice. Y avisé a mi novia de que le llegaría un ‘algo’. Pero no llegaba y, tras tres semanas de espera, cosa nada normal, me metí en la web para ver el estado del pedido. ‘Cancelado’, decía. ¿Cancelado por quién? Por mí no, desde luego. Así que me puse -bueno, me quise poner- en contacto con ellos.

Me metí en su web y estuve navegando un buen rato, pero no encontré una sola dirección de correo electrónico o número de teléfono para ponerme en contacto con los responsables de la web o con algún departamento de atención al cliente de la venta online. Así que busqué el correo de una de las tiendas y les pedí que si no eran ellos a quien tenía que remitir mis dudas, que lo reenviaran o me dijeran a quien mandarlo. Lo reenviaron. Y me contestaron en seguida. La razón era que habían tenido problemas para cobrarme. Normal. Un pedido de -cielo, no leas esto- menos de 20 euros es complicado de cobrar cuando tienes cerca de 3.000 euros en la cuenta. Que me pusiera en contacto con mi banco. Y que si quería, podía volver a hacer el pedido sin ningún problema.

Claro. Hice aquel pedido porque me ahorraba los gastos de envío. Si lo vuelvo a hacer, estoy seguro de que me los cobrarán. Porque, de hecho, contesté al correo y les dije que no entendía por qué había problemas precisamente con ese pedido cuando había hecho otros antes, algunos de bastante más cuantía, y nunca había tenido problema. Yo supongo que el problema era los gastos de envío gratis. Ahora podría volver a hacer el pedido, pero paso. No me ha gustado esto. Y menos que aún estoy esperando respuesta a mi último correo donde les preguntaba si me cobrarían los gastos de envío si hacía uno nuevo. Ese silencio quiere decir “Claro, gilipollas, nunca te vamos a regalar los gastos de envío, ¿te crees que vivimos del aire?”, más o menos.

¿Consecuencia? De momento no les voy a hacer ese pedido. No me sale de los cojones -hablando claro-. Y me estoy pensando volver a comprarles algo, a pesar de lo mucho que me gusta la fnac. Incluso había decidido hacerme la tarjeta del club de la fnac y se me han quitado las ganas. Creo que no son formas de tratar a un cliente decente -no me atrevo a decir bueno porque tampoco he comprado tanto-.

Así que, querido lector, ten cuidado con la Fnac.

Siguientes »