NOV 30

O más bien debería decir ‘Una empleada de Jazztel responde’. Paso a relataros nuestra odisea (mía y de mi familia) con Jazztel y cómo ésta a llegado a buen puerto. Porque cuando hay que quejarse bien que recurrimos a los blogs, foros e Internet en general, pero cuando hay que dar las gracias se nos olvida. Que no sea así.

Hace ya más de un año que contratamos los imposibles 20 megas de Jazztel. Sabíamos que no íbamos a tener ni la mitad de la velocidad que anunciaban, pero íbamos a contratar la línea telefónica con llamadas nacionales gratuitas y la ADSL por menos de lo que estábamos pagando a Ya.com por mucha menos velocidad. Así que, nos decantamos por la oferta de Jazztel.

Cuando contratamos el servicio, dejamos bien claro que teníamos dos ordenadores y que ambos queríamos conectarlos a Internet. Pero hemos tenido bastantes problemas al respecto.

Tardaron más de un mes en mandarnos el kit del ADSL porque lo estaban enviando a una dirección de Barcelona que se habían sacado de la manga. Cuando por fin nos llegó el kit, dijeron que lo de la dirección estaba solucionado. Sin embargo, el concepto de ’solucionado’ en Jazztel es muy difuso, pues las primeras 9 ó 10 facturas siguieron enviándolas a la misma dirección de la ciudad condal. Para colmo, lo que nos mandaron no fue un router, sino una especie de Módem/Router bastante malo. Tenía dos puertos: uno USB y otro Ethernet. El ordenador de mi habitación tuve que conectarlo por USB porque la roseta del teléfono estaba allí y el de mi hermano con el cable de red. Resultó que la velocidad máxima que daba el USB era de 10 megas, por lo que en los 20 ofertados mejor ni pensar. Pero es que, además, mi ordenador perdía constantemente la comunicación con el router sin razón aparente. Y la forma de recuperarla era reiniciando mi ordenador. Una maravilla de router, vamos.

Hace poco menos de un mes, la paciencia de mi padre llegó a su límite y, viendo que por teléfono o correo electrónico no conseguía nada, decidió personarse en las oficinas de Jazztel en Alcobendas.

Yo le acompañé en la excursión. Nos atendió una señorita sudamericana que hizo todo lo que pudo para resolver nuestros problemas. Primero nos imprimió copias de todas las facturas que no nos habían llegado salvo una que no pudo porque le dio error. Mi padre también quería una copia del contrato que habíamos perdido. En una ocasión habíamos pedido a Jazztel esta copia y lo que nos mandaron fue un nuevo contrato para firmarlo y devolvérselo. La chica dijo que no podía imprimir la copia y que tenía que pedirla. Y otra cosa que solicitó mi padre fue la grabación donde se nos ofreció el ADSL, ya que nos ofrecieron un router wi-fi, pero cuando se nos dijo que tendríamos que pagarlo, dijimos que no y se nos envió el Módem/Router de mierda. La chica dijo que pediría la grabación. Conclusión: salimos de allí con casi todas las facturas que nos faltaban y con promesas de que nos iban a enviar la copia del contrato y la dichosa grabación. Eso sí, como compensación por las molestias y por un error en la primera factura, nos descontó la cuota del ADSL del siguiente mes. Menos da una piedra…

Pero pasó el tiempo y no nos llegaba nada y nadie de Jazztel se ponía en contacto con nosotros. Mi padre tuvo que llamar varias veces sin obtener una respuesta clara. En una de las ocasiones, le dijeron que si se desplazaba hasta Alcobendas le entregarían todo en mano. Como nos pilla un poco lejos, mi padre se negó. También tuvo que amenazar para lograr que nos enviaran la grabación. Al parecer era imposible de conseguir, pero cuando amenazó con informar al Ministerio de Telecomunicaciones, la OCU y algún sitio más, resultó que con tener una dirección de correo electrónico se hizo posible que nos mandaran el archivo. Cuando nos llegó descubrimos que lo que nos habían mandado fue la grabación del momento en que mi padre aceptó el contrato y ahí no constaban las condiciones que nos había ofrecido el comercial (como el router wi-fi que reclamábamos).

Y así estuvimos un tiempo hasta que una maravillosa persona (cuyo nombre no puedo hacer público por razones obvias) se ha hecho cargo de la situación. Ha solucionado todos los problemas personalmente mostrando verdadera preocupación por que así fuera. Nos mandó copia de todas las facturas que nos faltaban (a pesar de que ya las teníamos casi todas), nos envió la copia del contrato a casa y decidió enviarnos el Router wi-fi sin coste alguno. Además, ha llamado varias veces para asegurarse de que lo que nos había prometido se estaba cumpliendo.

Ahora estamos con nuestro Router wi-fi (a esto ya sí se le puede llamar router) y va de puta madre: los dos ordenadores de sobremesa conectados por cables Ethernet y mi flamante y recientito portátil por wi-fi va de puta madre. Y este router ya no hace cosas raras como caerse o perder la comunicación. Así que, se puede decir que estamos bastante contentos de cómo esta señorita ha resuelto la situación.